MITO 4

Contraer la enfermedad ‘natural’ es preferible a la vacunación ‘artificial’, lo que lleva a una ‘inmunidad natural’.

Es cierto que, para algunas enfermedades, infectarse conducirá a la inmunidad, pero las consecuencias de la enfermedad natural pueden ser graves.1 Por ejemplo, aunque los síntomas del Sarampión son generalmente leves en la mayoría de los casos, la enfermedad puede tener efectos graves o incluso mortales (como la Neumonía y Encefalitis), y no hay forma de saber quién tendrá un caso grave.2 Cuando se toma en cuenta la gravedad de estos riesgos, la vacunación es la mejor opción.3